Eternamente agradecida a los 4 años de formación en la ESAD de Málaga, un lugar y una gente que, al salir del cascarón me acogió y me permitió vivir en un ambiente muy inspirador para las artes escénicas y audiovisuales. La primera gran catarsis que tuve a mi parecer, como espectadora teatral, me impulsó a mudarme a Bélgica tras finalizar mis estudios, deseando profundizar en el teatro performativo y corporal. Actualmente estoy explorando esta línea escénica, como intérprete y abierta a nuevas co-creaciones.
Me encanta conocer gente que le brillen los ojos al hablar de teatro.